El arte rupestre levantino fue reconocido como "Patrimonio Mundial" por la UNESCO el 2 de diciembre de 1.998, y es en la provincia de Teruel donde se concentra uno de los principales núcleos de éste.
La Sierra de Albarracín encierra unas buenas manifestaciones en AlbarracínBezas y Tormón
Al abrigo de las cornisas y oquedades de la roca de rodeno y debidamente protegidas y señalizadas, podemos admirar bóvidos, ciervos, cabras, arqueros..., en diferentes estilos y colores y enclavados en parajes de singular belleza.

 Cabe destacar las escenas agrícolas representadas en el Barranco del Pajarejo (Tormón), ya que no era habitual pintar sobre este tema. Se centraban más en representar escenas de caza, como ocurre en el abrigo de Las Olivanas.
 Muy cerca se encuentra Prado de Tormón, al lado de la casa forestal, donde encontamos las Cabras Blancas, pintadas en blanco lechoso  y en el techo, que no era nada común y el Toro de los cuatro cuernos, entre otros abrigos.

 Encontramos otra agrupación de abrigos con pinturas en Bezas, en el Barranco de las Tajadas.

 Y por último otro conjunto de pinturas rupestres en La Cocinilla del obispo, en Albarracín, con abrigos tan emblemáticos como los Toros del Navazo , la figura del arquero de los Callejones Cerrados, emblema del parque cultural, Doña Clotilde ...
En ésta zona hay un sendero accesible, el cual recorre varios de éstos abrigos, y termina en un espectacular mirador. Más información en senderos accesibles.