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La Sierra de Albarracín sorprende y cautiva.
Desde la prehistoria se han ido asentando civilizaciones tras civilizaciones
dejando numerosos e importantes vestigios de ellas.
Su variada orografía, hace que cada rincón sea único.
Parajes diversos... suaves praderas, profundos barrancos, parameras,
formaciones geológicas, espectaculares moles de rodeno con arte rupestre,
naciminentos de ríos, cascadas, sendas de origen trashumante, frondosos
pinares donde habitan ciervos, corzos..., parajes con una gran riqueza
en flora y fauna.
Salpicada de pequeños y tranquilos pueblos, llenos de leyendas e
historia, con sus costumbres, tradiciones y una buena gastronomía.
La Sierra de Albarracín despierta los sentidos, venir es volver. |